Un día, mientras está en el trabajo, Amélie encuentra una caja de juguetes y objetos personales que pertenecieron a Nino Quincampoix (interpretado por Mathieu Kassovitz), un joven que vive en su edificio. La caja la lleva a reflexionar sobre su propia vida y decide tomar una decisión: ayudará a los demás a encontrar la felicidad, sin buscar la suya propia.