Eran las 2 de la mañana en la ciudad de Bayshore, y yo estaba obsesionado con Need for Speed: Underground 2. Había estado jugando durante horas, pero todavía no había logrado desbloquear todos los autos. Mi amigo, Alex, me había dicho que había descubierto un código secreto que permitiría desbloquear todos los vehículos del juego.