La familia Álvarez siempre había sido conocida por su fortuna y propiedades. Don Eduardo, el patriarca, había construido un imperio empresarial que se extendía por toda la ciudad. Sin embargo, su muerte repentina dejó a sus herederos con una sorpresa inesperada.
La familia Álvarez siempre había sido conocida por su fortuna y propiedades. Don Eduardo, el patriarca, había construido un imperio empresarial que se extendía por toda la ciudad. Sin embargo, su muerte repentina dejó a sus herederos con una sorpresa inesperada.